martes, 19 de octubre de 2010

El país de: Yo era...

Me encuentro estudiando alemán, normalmente no tengo problemas en aprender un nuevo idioma, de hecho me gusta... pero nunca pensé que una lengua fuera tan difícil; el alemán se me ha complicado a lo largo de este tiempo y no es tanto porque sea una floja que no le pone ganas o que en verdad este medio wey (ok, tal vez un poco). Pero más que nada sufrimos; y digo sufrimos porque no soy la única. Ya que a lo largo de mi estancia en Moneyland he conocido a mucha gente con el mismo problema. Y cuál es el problema?, el siguiente:

"Vamos a una escuela en donde nos enseñan el "Hochdeutsch" osea que aprendemos "alemán estandar", si ese que hablan en Alemania (claro cada región tendrá un poco de dialecto como en México, pero al final es el mismo.). Pero vivimos en un país en donde se habla "Schwiizerdütsch" o en alemán " Schweizerdeutsch" y finalmente en español "suizo-alemán". Eso significa que más o menos dos horas al día en la escuela practicamos alemán, en la calle al caminar la mayor parte del tiempo escuchamos suizo-alemán. Lo que hace que nuestras cabecitas se vuelvan locas y que obviamente nos confundamos.


Naturalmente el complicado lenguaje nos pone una traba, pero viene algún peor el sistema de educación que no nos hace válido el diploma de cualquier cosa que se haya estudiado, casi tod@s que conozco tienen problemas con esto: Desde profesionales médicos que ejercían en su país, dentistas, contadores, abogados, químicos, ingenieros, etc.

Justamente en la clase de ayer, en un nuevo curso nos presentábamos y una chica dijo: "Yo era una respetada ingeniera civil en Macedonia". Aquí soy cajera del Coop (un supermercado)" todo esto dicho con palpable decepción en su cara. Y así hay miles de historias...

Por eso digo que es el país del "Yo era" , en donde a veces resulta tan sencillo perder tus años de preparación educativa y profesional, para pasar a ser cosas en las cuales nunca pensaste que trabajarías. Esto resulta desolador muchas veces, pero también se debe de pensar positivamente y tenemos que ubicarnos en que en el momento en que decidimos movernos de nuestro país (Sea la circunstancia que sea la que nos haya obligado), debemos de luchar y superarnos día a día. Y sobre todo tener las ganas de integrarnos y saber que SIEMPRE se empieza de ceros y si ya pudimos hacerlo una vez, sin duda alguna lo lograremos una segunda o tercera vez.

Y así tal vez un día volvamos a ser lo que eramos (profesionalmente ehhh, jeje) o simplemente ser una persona con un nuevo trabajo que no habíamos tenido el tiempo de averiguar que nos fascinaba. Yo por eso no me pongo loca, se que necesito el alemán y mucha suerte para conseguir un trabajo que me agrade. Pero estoy 100% segura que no importa cuanto tarde lo lograré...

Así es la vida, da vueltas y vueltas. Unas veces estas arriba otras  abajo.... como dirían por ahí:



Desde el país del "yo era".
La que siempre soy, osea ... Leto.

2 comentarios:

  1. que difici, es pensar en todo esto , empezando por el idioma que se ve que es muy complicado, y tener que empezar de nuevo, y que valientes son todos, para cambiar tantas cosas que tenían , por empezar y creer en algo ó alguien, que eso es lo mejor de todoo, mucha suerte y perseverancia, y no desesperarse, todo ha salido bien!!!!!!

    ResponderBorrar
  2. Si fuera un naco, te diria que las esquinas existen en cualquier ciudad del mundo. Pero como no lo soy, solo te digo que alla o acá siempre, siempre seras mi mejor amiga, ja!!!

    ResponderBorrar